FIBRA CFE presenta una subida en su precio actual gracias al Programa de Desarrollo del Sistema Eléctrico Nacional (Prodesen)
El Prodesen 2023-2037 es el documento que establece la planeación del Sistema Eléctrico Nacional (SEN) para los próximos 15 años. En él se proyectan las necesidades de generación, transmisión y distribución de electricidad en México, así como las inversiones requeridas para garantizar la confiabilidad y la seguridad del sistema.
Uno de los aspectos más relevantes del Prodesen es que define las metas de generación de energía limpia en el país, es decir, aquella que proviene de fuentes renovables o que no emiten gases de efecto invernadero. Según la Ley de Transición Energética, México debe generar el 35% de su energía eléctrica con fuentes limpias para 2024 y el 50% para 2050.
Sin embargo, el Prodesen 2023-2037 ha sido criticado por diversos actores del sector energético por presentar una visión sesgada y poco realista de la transición energética en México. Según el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), el Prodesen incrementa artificialmente las cifras de generación de energía limpia en México al contabilizar como tal una proporción de la energía "libre de combustible" que se produce con el calor residual de las centrales de ciclo combinado que utilizan gas natural u otros combustibles fósiles.
Esta modificación metodológica, aprobada por la Comisión Reguladora de Energía (CRE) el 26 de mayo de 2023, permite al gobierno mexicano cumplir con la meta del 30% de generación limpia en 2021 y acercarse al 35% en 2024, pero sin aumentar la participación de las energías renovables como la solar o la eólica en la matriz energética del país.
Además, el Prodesen 2023-2037 no ofrece una ruta crítica creíble para impulsar el desarrollo de las energías renovables en el mediano y largo plazo. Por el contrario, prioriza la construcción y rehabilitación de centrales eléctricas que utilizan combustibles fósiles como el carbón y el combustóleo, que son altamente contaminantes y costosos. Asimismo, limita la participación del sector privado y obstaculiza la entrada en operación de nuevos proyectos renovables mediante barreras regulatorias y administrativas.
Estas decisiones ponen en riesgo el cumplimiento de los compromisos internacionales de México en materia de cambio climático, así como la competitividad y la sustentabilidad del sector eléctrico nacional. Por ello, es necesario que el Prodesen se revise y se ajuste a los principios de eficiencia, transparencia y legalidad que deben regir la política energética del país.